ADVIENTO 2023

Nov 29, 2023

Hace un par de días, caminando por las calles de nuestro pueblo, escuché una de las frases más manidas en estos días; una persona mayor, cargada de bolsos de la compra, al encontrarse con una conocida y señalando las luces que decoran las calles, le dijo: “¡qué hartura, otra vez Navidad!”. Y es que el tiempo se nos echa encima, pasa un día, y otro, y una semana, y las estaciones y otro año… Desde septiembre han comenzado a decorar con luces de navidad, y en estos días se comienzan a escuchar las primeras murgas y comparsas… pareciera que nuestra vida es como un tren que nunca para y que, en ocasiones, nos arrolla con su rapidez sin que apenas nos demos cuenta. En estas fechas ese ajetreo se multiplica: comidas, reuniones, cenas de empresas, regalos, preparativos… ¡qué estrés!

Y con todo esto, nosotros como cristianos nos disponemos a comenzar el tiempo del Adviento. Cuatro semanas, que este año resultan incluso ser más breves al caer la Nochebuena en domingo, puede que no den para mucho o sean la piedra de toque que cambie por completo nuestra vida. El grito del Adviento es claro: ¡párate, date tiempo! En medio de tanto movimiento, ajetreo e inmediatez, el Adviento toca a nuestra vida para invitarnos a tomar tiempo y distancia. Ahora bien, ¿pararse dónde y para qué? Lo iremos descubriendo a lo largo de estas cuatro semanas con unos sencillos materiales que hemos preparado.

“Ven, abre la puerta” es el lema de nuestro Adviento 2023. La idea de fondo es sencilla: en medio de tanto ajetreo, queremos darle permiso a Jesús para que entre en nuestra vida, para que abra la puerta de nuestro corazón. Queremos darle la llave de nuestra puerta, para que pase cuando quiera. Nos gustaría que en este Adviento Jesús se sintiera como en casa, incluso cuando nosotros no estamos muy pendientes de él. Como un familiar cercano o un amigo muy querido, que entra en casa, hace café y se sienta a esperar por nosotros. Jesús es siempre una visita oportuna, aunque nosotros estemos a cien fuegos distintos. No será Adviento ni será Navidad si él no ocupa un lugar… dispongamos el corazón, meditemos la Palabra que la liturgia nos regala cada semana, participemos de la eucaristía y del sacramento de la reconciliación y hagamos alguna obra de caridad con nuestros hermanos y hermanas; de esta forma nuestra vida será un hogar acogedor para la presenciade Jesús que viene.